Patronazgo real en la orden de San Jerónimoarte y arquitectura

  1. Miguel Herguedas Vela
Supervised by:
  1. Miguel Ángel Zalama Rodríguez Director

Defence university: Universidad de Valladolid

Fecha de defensa: 13 July 2017

Committee:
  1. Patricia Andres Gonzalez Chair
  2. Pilar Mogollón Cano-Cortés Secretary
  3. Juan Manuel Monterroso Montero Committee member
Department:
  1. Art History

Type: Thesis

Abstract

Los monasterios jerónimos fueron contenedores de una gran cantidad de obras de arte que atesoradas durante años son a día de hoy una importante fuente para analizar los movimientos artísticos, sus intereses y el pensamiento tanto de los religiosos como de la sociedad. Sobre todo entre los siglos XV y XVI que fueron los años en los que la Orden de San Jerónimo experimentó un mayor impulso en fundaciones y en prestigio. Por ello se ha hecho una selección de monasterios que en esencia fueron los principales de la orden, algunos con un mayor desarrollo artístico, otros más sencillos; en este estudio se analizan aquellos que se encontraban en el territorio de la antigua Corona de Castilla. Las relaciones entre los monarcas hispanos y los monjes jerónimos siempre fueron muy estrechas. Desde su fundación la orden tuvo el favor real presentándose como una manifestación particular de patrocinio. Sus comienzos tuvieron lugar en un contexto histórico muy complejo y gracias a él la orden fue adquiriendo importancia y arraigándose en un determinado espacio. La estrecha relación y la consolidación de la dinastía Trastámara durante el periodo bajomedieval es un hecho que va unido a la expansión jerónima. Indudablemente, la vinculación a los medios cortesanos de sus primeros impulsores marcaron desde un principio este vínculo. Los planteamientos jerónimos en cuanto a modo de vida se añadieron a una de las vías ideales para la reforma del clero regular, permitieron apreciar a la Orden de San Jerónimo como una suerte de referencia modélica. A ello hay que añadir la sabiduría de muchos de sus religiosos, la importancia de los confesores, el poder de muchos de sus generales y priores que contribuyeron de diferentes formas al prestigio de su orden dejando una importante impronta cultural, no solo para la Historia de la Iglesia, sino para la de España y también para la Historia del Arte.