Desarrollo de una matriz tridimensional para bioingenieria osteo-articular

  1. García Díaz, Veronica
Dirigida por:
  1. Luis Miguel Redondo González Director
  2. Ana Mª de los Angeles Sánchez García Directora
  3. Alvaro Meana Infiesta Director/a

Universidad de defensa: Universidad de Valladolid

Fecha de defensa: 28 de enero de 2016

Tribunal:
  1. Luis Manuel Junquera Gutiérrez Presidente/a
  2. Lucia Nuñez Llorente Secretario/a
  3. Natividad Cuende Melero Vocal
  4. Luis Orozco Delclós Vocal
  5. María Eugenia Fernández Santos Vocal
Departamento:
  1. Cirugía, Oftalmología, Otorrinolaringología y Fisioterapia

Tipo: Tesis

Resumen

Este proyecto se propone generar mediante técnicas de ingeniería tisular un bioimplante “BIOMAX”, constituido por las células mesenquimales autólogas (MSV-H), y una matriz proteica obtenida de suero autólogo entrecruzado, con la finalidad de estimular la capacidad regenerativa de los defectos óseos quísticos maxilares. Las células mesenquimales autólogas se aislan a partir de una muestra obtenida del hueso esponjoso de la tuberosidad mandibular vía intraoral, posteriormente y tras su expansión, son vehiculadas en la matriz de suero autólogo y diferenciadas hacia tejido osteogénico. La matriz proteica se desarrolla a partir de las proteínas globulares del suero (principalmente albúmina) unidas covalentemente con un agente entrecruzante (glutaraldehido al 5%). La mezcla de proteína y glutaraldehido se somete a procesos de congelación, liofilización y rehidratación. Una vez finalizado el proceso se obtiene una matriz porosa y flexible que se puede manejar fácilmente y que nos permite cultivar cualquier tipo celular (WO 2008/119855). Tras los resultados obtenidos en estudios in Vivo en animales, nos planteamos un ensayo clínico fase I-II con 10 pacientes. El proceso de fabricación del bioimplante “BIOMAX” tiene una duración total de 6-8 semanas. Al cabo de este tiempo se practica la ostectomía y enucleación del quiste bajo anestesia loco-regional y se rellena la cavidad residual con el bioimplante “BIOMAX”. Tras el tratamiento se realizan controles clínicos a los 15 días, 2 y 6 meses, para seguir la regeneración de la cavidad ósea en mediante ortopantomografía y tomografia computerizada de control. Los resultados obtenidos nos permiten concluir que el ensayo clínico ha sido factible, ya que se han concluido todas las fases del mismo sin mayores complicaciones. Además, los resultados del ensayo demuestran que el bioimplante “BIOMAX” es un medicamento seguro, ya que no se ha registrado ningún tipo de reacción adversa. Por otro lado, la comparación de densidades entre la zona tratada y una zona de hueso reticular sano del mismo paciente, nos permite concluir que el tratamiento ha sido efectivo para los defectos quísticos mandibulares tratados en este ensayo clínico.