El desarrollo del pensamiento histórico a través del uso de entornos digitales de aprendizaje en la enseñanza de la historia reciente

  1. Diego Miguel Revilla
Dirigida por:
  1. María Sánchez Agustí Directora

Universidad de defensa: Universidad de Valladolid

Fecha de defensa: 27 de junio de 2019

Tribunal:
  1. Joan Pagès Blanch Presidente/a
  2. Sebastián Molina Puche Secretario/a
  3. Glória Solé Vocal
Departamento:
  1. Didáctica de las Ciencias Experimentales, de las Ciencias Sociales y de la Matemática

Tipo: Tesis

Resumen

Una adecuada orientación de la educación histórica puede facilitar el desarrollo de las capacidades críticas del alumnado, potenciando una mayor reflexión en torno al pasado y sobre la propia disciplina histórica, preparándole asimismo para enfrentarse a los retos existentes en el presente. Esta investigación asume como finalidad, por tanto, el diseño y aplicación, a través de un entorno digital de aprendizaje, de una propuesta didáctica ligada a la Historia reciente en Educación Secundaria, y el análisis de sus efectos en el alumnado. Para ello, se examinan tres categorías: el pensamiento histórico (y la manera en la que éste puede desarrollarse a través de la puesta en marcha de una metodología docente apropiada), la conciencia histórica (mediante el trabajo en torno a la Historia más cercana), y la aplicación de la tecnología en las aulas (en relación con el modelo de trabajo, así como el fomento de la implicación y motivación del alumnado). Haciendo uso de un diseño de métodos mixtos, y mediante una orientación metodológica eminentemente cualitativa, la investigación se basa en la puesta en marcha de una serie de intervenciones con 247 estudiantes de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria, en un total de cinco centros educativos públicos. A lo largo de dos años, y gracias a la colaboración del profesorado de dichos institutos, fue posible aplicar una propuesta didáctica sobre la transición a la democracia en España integrada en un entorno digital de aprendizaje de nueva creación. Para el diseño de la propuesta y su aplicación durante las diferentes sesiones se adoptó una metodología docente basada en un trabajo más autónomo, capaz de facilitar el desarrollo de competencias específicas, y de potenciar el trabajo directo con fuentes históricas, influido por la labor llevada a cabo en la propia disciplina histórica. A la vez, se hizo un esfuerzo para tratar de poner en relación el periodo trabajado con el presente, aprovechando la cercanía de los hechos acontecidos y el potencial ofrecido por la Historia más reciente, siempre a través de medios y recursos digitales. Tras el procesamiento y análisis, tanto cualitativo como cuantitativo, de la información obtenida a través de los distintos instrumentos utilizados, se desprenden diversos resultados y conclusiones. Por un lado, y pese a las diferentes dificultades de aprendizaje detectadas, caracterizadas y ligadas a cada una de las dimensiones o conceptos clave del pensamiento histórico, es posible observar una evolución positiva en los resultados encontrados antes y después de las intervenciones, según la categorización del alumnado en niveles de progresión. Esta evolución se valora como un reflejo de capacidades ya latentes entre los estudiantes, capaces de salir a la luz mediante un trabajo centrado en el desarrollo de las mismas para su aplicación en el marco de la educación histórica. En segundo lugar, se concluye que la orientación didáctica de la propuesta, gracias al establecimiento de relaciones entre el pasado y el presente, ha sido efectiva para conseguir analizar componentes ligados a la conciencia histórica de los participantes, un aspecto reflexivo y relacionado con la dimensión pública o social de la Historia. Por último, la utilización de herramientas y recursos implementados en un entorno digital de aprendizaje ha facilitado un cambio de metodología docente, transformando el rol de profesores y alumnos, y permitiendo que estos últimos se acerquen a la Historia de una manera novedosa. A la vez, la combinación de todos estos factores ha favorecido la potenciación de elementos motivadores y un mayor grado de implicación entre los participantes.