Mediación entre iguales, competencia social y percepción interpersonal de los niños con tea en el entorno escolar

  1. Rodríguez Medina, Jairo
Dirigida por:
  1. Benito Arias Martínez Director
  2. Bartolomé Rubia Avi Codirector
  3. Henar Rodríguez Navarro Codirectora

Universidad de defensa: Universidad de Valladolid

Fecha de defensa: 17 de octubre de 2019

Tribunal:
  1. Angel Blanco Villaseñor Presidente/a
  2. Cristina Jenaro Río Secretario/a
  3. María Jesús Irurtia Muñiz Vocal
Departamento:
  1. Pedagogía

Tipo: Tesis

Resumen

Comparados con sus iguales de desarrollo típico, los niños con autismo se ubican habitualmente en las zonas periféricas de sus redes sociales, obtienen puntuaciones inferiores en su percepción de diferentes dimensiones de la calidad de la amistad y tienen menor cantidad de amistades recíprocas. Las relaciones de amistad unilaterales son un fenómeno relativamente poco explorado, sin embargo, su análisis podría contribuir a mejorar nuestro conocimiento sobre los procesos que contribuyen a la evolución de estas relaciones entre los niños con autismo y sus iguales en el contexto escolar y facilitar el diseño de intervenciones eficaces en el área del desarrollo de habilidades sociales. Los objetivos principales del primer artículo fueron identificar las amistades recíprocas y no recíprocas de un niño con autismo y observar sus interacciones para analizar la presencia de patrones diferenciales y comparar la precisión de la percepción interpersonal entre este niño y sus compañeros. En el segundo trabajo se evaluó la eficacia de una intervención mediada por iguales, durante el tiempo del recreo, con el objetivo de mejorar las habilidades de interacción social de un niño con autismo de grado uno. Para el tercer artículo se realizó una revisión de los estudios sobre las posibilidades y eficacia de diferentes programas y estrategias de intervención mediados por pares orientados a mejorar la competencia social y las relaciones interpersonales del alumnado de educación primaria con trastorno del espectro del autismo. Participaron un niño con autismo, de 10 años y sus 14 compañeros de clase de tercer curso de educación primaria. Se combinó un diseño observacional idiográfico, de seguimiento y multidimensional, con la aplicación de cuestionarios sociométricos de estructura socio-cognitiva. Se analizaron las asociaciones de activación e inhibición entre las diferentes conductas, en función del tipo de relación de amistad, aplicando la técnica de análisis de coordenadas polares. Para comparar las redes percibidas por el niño con autismo con las percibidas por sus compañeros se aplicó el procedimiento de asignación cuadrática (QAP) que permite comparar matrices utilizando un test de permutaciones no paramétrico entre las diadas que componen la red. Los niños mostraron un nivel moderado de acuerdo con sus compañeros (Jaccard = .58, QAP = .55, p < .01), en tanto que el niño con autismo mostró niveles significativamente inferiores de acuerdo (Jaccard = .33, QAP = .24, p < .01). El análisis de coordenadas polares reveló una relación de mutua activación entre el inicio de interacción con amigos no recíprocos y la participación activa (Cuadrante I, Radio = 4.48, p < .05), al tiempo que un efecto inhibitorio significativo sobre la conducta estar solo (Cuadrante II, Radio = 2.08, p < .05). Los resultados apuntan a una escasa relación entre las nominaciones recíprocas y el nivel de participación social durante la observación en el recreo. Las diferencias en el procesamiento de la información social afectaron al niño con autismo tanto como juez como objetivo en un proceso bidireccional que podría conducir a los niños con autismo y a sus compañeros a infra-identificar su número de amigos. En lo que se refiere a la intervención, los maestros y la familia percibieron mejoras en las habilidades sociales, una mayor aceptación por parte de los compañeros y un aumento en la frecuencia y la duración de las interacciones sociales. Esta propuesta metodológica podría permitir profundizar en el conocimiento de los procesos que contribuyen al desarrollo de amistades entre los niños con autismo y sus iguales en entornos escolares ordinarios. Además, podría ayudar a profesionales y maestros en la aplicación de buenas prácticas basadas en la investigación para mejorar las relaciones sociales de los niños con TEA en entornos escolares y, simultáneamente, beneficiar al resto de los niños del grupo.